Me gustó mucho la columna de Pedro Mairal para Perfil: La mudanza analógica. Es un poco una reflexión sobre el papel de los libros (nunca mejor dicho) en las mudanzas. Este es el fragmento que hay que destacar:
A partir de ahora me quiero alivianar, adelgazarme hasta el Kindle, flotar, leer con el cerebro colgado en lo inmaterial y comparar on line libros que pasen como bits fantasmas a través de las paredes, por el aire, a través de las fronteras, por encima de las aduanas morenistas, sin aplastar, sin empujar para abajo, sin curvar estantes, ni marcar la alfombra, ni asfixiar la vida con el peso de la cultura occidental.
Me encantan los libros electrónicos, ¿ya lo dije?
Actualización 22/11/2011 23:36: Le comenté al Club del eBook via Twitter sobre esta columna, y hoy veo que han publicado un post al respecto, y me agradecen por hacérsela llegar. De nada.